Opinión

4 12 2007

LAS ORGANIZACIONES AGRARIAS SE SOMETEN A EXAMEN

La crispación rezuma entre las organizaciones y asociaciones agrarias cuando se acercan las elecciones a las Cámaras Agrarias. Cada uno comienza a barrer para su casa y todos, sin excepción, han colado entre sus propuestas alguna injuria con mayor o menor elegancia.

El 16 de diciembre, Asaja; Coag; la coalición entre ganaderos, forestales y grupos de empresas agrarias; Uccl y Upa se someten a examen. A éstos no les preocupa tanto el hacerse con la presidencia sino ver el respaldo con el que cuentan. Parece mentira que estando a tan pocos días de las ansiadas elecciones, las organizaciones agrarias sólo piensen en conseguir un puñado de votos sin pararse a pensar en la cantidad de problemas que existen en esta materia. Empezando por el desmoronamiento del campo que requiere la unión de todos para conseguir que salga a flote y olvidando las diferencias, e incluso, la estrategia que están creando estas agrupaciones agrarias para llevarse el gato al agua.

Muchos de los agricultores y ganaderos, votantes a alguna de estas asociaciones, sólo piensan en conseguir codearse entre los grandes del mundo de la agricultura o la ganadería. Agricultores de poca monta votan a asociaciones de demasiada monta que lo único que van a hacer con los agricultores “mediocres” es dejarlos en la cuneta. ¿Por qué la sociedad está llena de personas que quieren aparentar lo que no son? Haberlos haylos y en todas partes. En Tierra de Campos tenemos demasiados ricos de boquilla pero “pobres” en la cruda realidad. Un poco de todo y mucho de nada, y el mundo rural se queda en la estacada.